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La península de las casas vacías

  • Foto del escritor: Nohemy García Duarte
    Nohemy García Duarte
  • hace 2 días
  • 4 Min. de lectura

España vive hoy un fenómeno editorial de amplio impacto social con la aparición en librerías de la novela La península de las casas vacías (Madrid, 2024), que en unos cuantos meses se ha convertido en un bestseller con más de 300 mil ejemplares vendidos solamente en su país de origen. Desde el ámbito de la crítica literaria, esta obra también ha impresionado positivamente a los especialistas españoles, ya que ha obtenido múltiples premios literarios, entre ellos el de Mejor Novela Histórica, Mejor Novela Fantástica, Mejor Novela en Castellano, Mejor Libro de Ficción y Mejor Libro del Año 2024.


¿De qué trata este texto? En palabras del propio autor, David Uclés Vilchiz (Úbeda, Jaén, 1990), quien las enuncia desde las primeras páginas de su monumental ejemplar de más de 700 páginas: “He aquí pues la historia de la descomposición total de una familia, de la deshumanización de un pueblo, de la desintegración de un territorio y de una península de casas vacías.” Es decir, aborda una nueva interpretación de la Guerra Civil Española, acontecida entre 1936 y 1939, pero ahora desde una perspectiva geográfica integral y con un estilo literario inédito para el tema.


La península de las casas vacías recrea un episodio histórico de España que hoy en día parece lejano, y que, sin embargo, para muchos españoles continúa siendo una herida que no termina de cicatrizar y cuyas consecuencias culturales y políticas están presentes en la sociedad ibérica actual. Al menos así lo considero el autor, David Uclés, un joven andaluz de 36 años de edad, que, con ésta, su tercera novela, sorpresivamente ha saltado a la fama.


Para el también músico de formación y traductor, La península de las casas vacías es el resultado de quince años de trabajo, cuya idea inicial surgió inspirada en la historia personal de sus abuelos y en su descendencia familiar. A partir de ahí, Uclés se dio a la tarea de investigar con profundidad lo que pasó en la Guerra Civil Española, cosa que “no te la han contado en el colegio”, asegura el escritor en las distintas entrevistas concedidas a los medios informativos.



“Mientras investigaba los hechos —acota— surgían escenas de realismo mágico constantes. Cuando no hay respeto hacia el próximo se cometen atrocidades, pero, a la vez, se crean imágenes muy oníricas. Y así fue como decidí esparcir a todos los personajes por la península para intentar que fueran ellos los narradores de esta historia.” Jándula es el nombre del pueblo mítico del lugar donde inicia el relato y Odisto es el personaje central a partir de quien se desarrolla la trama, a modo de un Ulises que se ve forzado a abandonar su terruño y que recorre pueblos y ciudades de una España semi rural para finalmente regresar a su hogar después de haber vivido un sinnúmero de hazañas dolorosas y asombrosas; pero, sobre todo, cargadas de odio y mucha violencia entre unos y otros, e incluso entre hermanos de sangre, de lugar de nacimiento y de crianza.


El estilo literario por el que David Uclés optó para esta novela es el Realismo Mágico, caracterizado por jugar con el lenguaje para recrear atmósferas literarias en las que entremezcla la realidad con la ficción.


Por ejemplo, cuando el escritor narra que “Odisto había pedido que un sueño reparador de cuatro semanas de duración los meciera a su familia y a él, que hibernaran como osos en aquella cueva. Así ocurrió, tanto que hasta la mula se durmió. Un sueño profundo extinguió sus vidas hasta el final de las lluvias.” O también, cuando el autor nos cuenta que María, la esposa de Odisto, “no había ido al garbanzo con la familia por no poder levantarse de la cama con tanta grasa corporal, se acostó pesando casi doscientos kilos y amaneció con apenas cuarenta.”


Para beneplácito de muchos, México y su participación en la Guerra Civil Española se recupera en varios episodios de la novela La península de las casas vacías; en particular, se hace referencia al cuerpo de voluntarios llamado Benito Juárez García; a los voluntarios extranjeros de más de cincuenta países, entre ellos el apoyo mexicano; o cuando el narrador afirma que los combatientes “estaban hartos de comer día y noche lentejas, las que con el tiempo serían llamadas “píldoras de la resistencia” —que por cierto no provenían de la huerta levantina, (…) sino que llegaban de México junto con toneladas de garbanzos.”


En cuanto a la visión ideológica de David Uclés en torno a la Guerra Civil Española, no deja de ser evidente a lo largo del texto, en especial, en su recreación de un diálogo por demás ficticio entre el personaje del general Francisco Franco, que encabezó el levantamiento armado contra la República Española, y el autor de la novela, quien se da la licencia de participar también como un personaje de su propia novela,


“—¡Sabe usted por qué va a ganar esta guerra? [Le pregunta David Uclés a su personaje Franco] —Por la gracia de Dios. / Ya… aparte de eso… por la inconsistencia de la izquierda siempre dividida. Los suyos, aun de diferentes ideologías, clamarán ´una patria, un caudillo, un Estado´, pero la izquierda no logrará un mando único igual ni por asomo. Anarquistas, sindicalistas, socialistas, estalinistas, poumistas… ¡Figúrese, si hasta tendrá lugar una guerra civil interna en Barcelona entre anarquistas y disidentes anti estalinistas, y los comunistas y los Cuerpos del Orden! ¡Pobre hazaña!”


La península de las casas vacías sigue con sus éxitos de ventas en librerías y ya se preparan traducciones para los lectores de habla inglesa, alemana, italiana, danés, griego, entre otros. Para los amantes del tema de la Guerra Civil Española, que en México tiene mucha resonancia entre el medio cultural y universitario, esta novela podría ser interesante por su tratamiento literario y su perspectiva histórica con pretensiones de incluir todos los frentes geográficos en los que esta gesta tuvo lugar.

 
 
 

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