Los rebeldes
- Nohemy García Duarte

- 25 feb
- 3 Min. de lectura

“Nosotros no nos preparamos para la vida (…) no nos preparamos para nada (…) tenemos otra tarea. (…) Nosotros cultivamos la amistad”, afirma Ábel, uno de los integrantes del grupo de amigos que conforman “la pandilla”. Son chicos recién graduados del bachillerato que protagonizan la novela Los rebeldes, 1930 versión original y 1988 versión corregida y aumentada por su autor, el húngaro Márai Sándor, quien recrea una interesante trama sobre los valores de la amistad, la solidaridad y la soledad.
En una pequeña ciudad rodeada de montañas, en la que sus habitantes se han acostumbrado a la guerra, nadie habla de ella. Sin embargo, la tristeza, el miedo y la angustia por no saber si volverán vivos quienes partieron al frente de batalla impregnan el aire que todos respiran. La única manera que los miembros de la pandilla encuentran para sobrellevar esa realidad es crear “otro mundo”, donde los adultos no entran, “un lugar extraterritorial donde por fin podían empezar a vivir (…) Allí intercambiaban sin pudor sus experiencias y opiniones, y veían con más claridad el mundo de los adultos”.
Desde sus primeras ediciones de 1930, Los rebeldes ha sido una novela que ha penetrado en el gusto del público europeo de las entreguerras mundiales de 1914-18 y de 1939-45, por ser un relato honesto, realista y humano sobre el impacto de estos hechos en las juventudes de la época y de los países involucrados.
Esta novela de Sándor Márai es una de sus obras más reconocidas a nivel internacional por el público lector de diversas latitudes y forma parte de una trilogía en la que el escritor amplía sus reflexiones sobre la convivencia humana bajo el título de La dinastía de los Garren, que, además de Los rebeldes, se completa con los textos Los celosos y Los ofendidos.
La pandilla de Los rebeldes está integrada por Tibor, a quien le interesan el deporte, el teatro y las mujeres; por su hermano El Manco, interesado solo en las mujeres; por Ernó, excelente matemático y apasionado por jugar ajedrez; también por Béla, a quien le motivan la moda y las mujeres; y por Ábel, a quien el juego del ajedrez lo desvelaba en su habitación hasta altas horas de la noche y que además es el álter ego del autor, pues, como Sándor Márai en la vida real, Ábel descubre su vocación literaria a los quince años de edad, cuando por primera vez se le ocurrió escribir algo. Este personaje funge como narrador y nos transmite, al público lector, las peripecias y pensamientos tanto propios como de sus amigos.
Al mundo de la pandilla ingresa un personaje exótico llamado Amadeus, actor de teatro ambulante, y otros secundarios como Havas, el usurero del pueblo, y el zapatero Zakarka, los tres adultos que, en el clímax de la historia, van a tener un papel relevante para el desenlace inesperado de lo que aquí se relata.
A la distancia gravitan personajes más o menos cercanos a los integrantes del grupo, como la tía solterona de Ábel o la madre enferma de los hermanos Tibor y El Manco, que en conjunto contribuyen a ilustrar el ambiente familiar en el que los jóvenes bachilleres se desenvuelven. La mayoría de los hombres adultos están ausentes por la guerra.
Márai Sándor nació en 1900 en Hungría, en el seno de una familia de abolengo. Escribió más de cuarenta novelas, obras de teatro y poesía, entre ellas El extranjero (1934) y Confesiones de un burgués (1934).
También se desenvolvió como periodista y traductor literario. Participó abiertamente en actividades literarias y políticas en su país natal, lo que lo obligó a emigrar a Italia y finalmente a Estados Unidos, donde se suicidó en febrero de 1989, poco antes de la caída del Muro de Berlín. De su estancia en el extranjero, siendo ya un adulto mayor, enfermo y viudo, Sándor Márai deja un testimonio de la condición anímica que lo llevó al suicidio: “Vivo solo (…) En la vejez tenemos que decidir qué hacer con la soledad”.
En el siglo XXI, la obra literaria de Sándor Márai se revitaliza, en particular entre el público lector de habla hispana, que recientemente tiene a su alcance traducciones al español de prácticamente toda la producción literaria de este importante autor, representativo de la literatura europea del siglo XX, a quien los críticos de la materia han comparado con escritores consagrados como Thomas Mann, entre otros.
@NohemyGarcaDual




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